Cicatrices de acné en Majadahonda

Especialistas en el tratamiento de cicatrices de acné en Majadahonda

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Cicatrices de acné en Majadahonda

Las cicatrices de acné son muchas veces, las grandes olvidadas. Cuando la enfermedad está en fase activa, pocos reparan en ellas. Y es que los granos copan toda la atención, haciendo que lo demás pase a un segundo plano. Por mi experiencia en consulta sé que los lamentos llegar una vez controlado el brote, cuando las lesiones inflamatorias están ya en retirada. Entonces empieza la preocupación del paciente por las dichosas cicatrices.

Por desgracia, estas secuelas solo pueden prevenirse iniciando tratamiento contra el acné de forma precoz. Cada día de retraso, aumenta el riesgo de padecerlas y de que estas terminen siendo muchas y muy profundas. Otro factor agravante que no debemos olvidar es el inconveniente impulso de manipulación de las lesiones. Reprimir este deseo que, a menudo resulta compulsivo e inconsciente, puede suponer una gran diferencia. Te lo puedo asegurar.

Aunque existen distintos tipos de cicatrices de acné en Majadahonda, todas forman parte de dos grandes grupos: las atróficas y las hipertróficas. Las primeras suelen ser mucho más frecuentes que las segundas que se consideran anómalas o patológicas. El tratamiento en uno u otro caso, dependerá del comportamiento y la morfología de cada cicatriz. No es lo mismo abordar una secuela deprimida que una protuberante, como tampoco es igual tratar un hundimiento muy abrupto que uno más superficial.

Tipos de cicatrices de acné

Cicatrices atróficas

En las cicatrices atróficas se produce una disminución de los tejidos que culmina con la depresión de los mismo. Bajo este título, podemos distinguir según su forma, las llamadas Ice-pick, Boxcar y Rolling. Mientras las primeras son definidas y profundas, las segundas alcanzan mayor diámetro, pudiendo ser más o menos profundas. Las Rolling son las más complejas puesto que en ellas encontramos tractos fibrosos que producen adherencias a nivel del tejido celular subcutáneo.

Cicatrices hipertróficas

Las cicatrices hipertróficas son el resultado de una alteración en el proceso de reparación y remodelado de los tejidos. Por ese motivo presentan una proliferación anómala del tejido cicatricial que hace que se abulten incluso pudiendo sobrepasar los límites de la propia cicatriz. Cuando esto ocurre, decimos que estamos ante una Queloide, en cuyo caso es muy importante evitar, por lo menos de entrada, todos aquellos tratamientos que puedan actuar como inductores de colágeno. Al fin y al cabo, este solo puede contribuir a empeorar este tipo de cicatrices ya de por sí protuberantes.

Por último, mencionar que las secuelas del acné no solo pueden presentan hundimiento o abultamiento, sino también coloración. De hecho, este aspecto tendría que preocuparnos tanto o más que el primero. Hay diferencias en la cicatrización en función del fototipo. Por eso vemos como, en las pieles más claras, es más común encontrar manchas rojas resultado de la dilatación de los capilares, mientras que, en las pieles oscuras, predominan las hiperpigmentaciones postinflamatorias de color marrón.

El IPL (Luz Pulsada Intensa) y los láseres

Tanto los dispositivos láser como el IPL constituyen, sin duda, dos de las herramientas terapéuticas más empleadas, versátiles y útiles en el abordaje de las secuelas de acné. Con la combinación de estas tecnologías podemos tratar de forma simultánea aspectos como la textura, la depresión, el abultamiento y la coloración. Lo logramos por las vías de la mejora de la micro vascularización y o hiperpigmentación, la producción de colágeno y la exfoliación más o menos profunda de la piel.

El IPL, por ejemplo, nos permite actuar sobre la rojez de las lesiones eritematosas. Gracias a su acción selectiva, es capaz de alcanzar la temperatura necesaria para causar la coagulación del vaso sin dañar los tejidos circundantes. Esto se traduce en un tiempo de recuperación igual a cero.

Por otro lado, tanto el láser CO2 fraccionado ablativo como el láser fraccionado no ablativo 1540 resultan indispensables en la mejora de la textura y la volumetría de las cicatrices de acné en Majadahonda. Con el modo no ablativo evitamos la destrucción de los tejidos, haciendo que el procedimiento sea más suave y menos invasivo. Por el contrario, el modo ablativo sí produce un daño que, aunque está completamente controlado, conlleva un periodo de recuperación. En este segundo caso, el tratamiento gana en potencia y efectividad, lo cual se traduce en un menor número de sesiones. Además de inducir la producción de nuevo colágeno, indispensable para el remodelado de la piel, tiene una fuerte acción exfoliante, muy útil para igualar la textura y afinar las cicatrices. Como siempre, la elección del dispositivo depende de varios factores entre los que se encuentran tu grado de exposición social y estilo de vida.

La subcisión en el tratamiento de las cicatrices Rolling

Se trata de una técnica quirúrgica que podemos realizar en consulta y que nos permite tratar las cicatrices de acné tipo Rolling. Recuerda que estas son, dentro del grupo de las atróficas, las más abruptas y profundas. Se caracterizan, además, por presentar algún tipo de adherencia. Por eso, para tratarlas, nos valemos de una aguja con filo afilado, similar a un bisturí, con la que cortamos los tractos fibrosos que unen la cicatriz al tejido celular subcutáneo. Así logramos desanclar el defecto y revertir su hundimiento.

Además, de forma secundaria, inducimos la producción de nuevo colágeno y liberamos factores de crecimiento que favorecen el remodelado de la piel. En ocasiones puede resultar interesante combinar esta técnica con la infiltración de ácido hialurónico para aportar un plus de relleno a las depresiones que generan este tipo de cicatrices.

El peeling químico

Consiste en la aplicación de una solución química formulada con ingredientes como el ácido salicílico, el glicólico, el láctico y el tricloroacético, etc. que promueve la eliminación de las capas más superficiales de la piel. Mediante esta acción, conseguimos acelerar la tasa de renovación celular e inducimos la producción de nuevo colágeno, lo cual resulta indispensable para poder completar el proceso de reparación epidérmica. Esa exfoliación y posterior reparación de los tejidos, nos permite atenuar de forma eficiente y acelerada las temidas marcas o cicatrices del acné. Para que el resultado sea óptimo es indispensable realizar varias sesiones lo suficientemente espaciadas en el tiempo como para garantizar la completa reepitelización.

De la intensidad del peeling escogido, depende la profundidad a la que este actúa. Lo más habitual es trabajar a nivel de la epidermis, pudiendo llegar a alcanzar ocasionalmente la capa más superficial de la dermis. Es sencillo, a mayor profundidad, mayor será el pelado y por lo tanto, mejor será el resultado final. Eso sí, recuerda que una mayor intensidad del tratamiento conlleva a su vez, más tiempo de recuperación. Es importante tener esto en cuenta para adaptar el peeling a tus necesidades y estilo de vida y no al revés.

Solemos recomendar preparar la piel antes de realizar el procedimiento para potenciar sus resultados. Por eso, si aun no has incorporado el retinol en tu rutina cosmética, te animo a que lo hagas cuanto antes. Piensa que cuanto más afinada esté la capa córnea y más homogénea sea tu piel, mayor penetrabilidad tendrán los ácidos del peeling y mayor será su eficacia.

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