Crioterapia

¿Qué es la crioterapia?

La crioterapia es una técnica que utilizamos los dermatólogos para el tratamiento de lesiones cutáneas superficiales mediante la aplicación de frío extremo (nitrógeno líquido a -196ºC). Este nitrógeno tiene una temperatura muy baja y se libera de forma controlada y local sobre la lesión durante unos segundos con un aparato parecido a un termo-sifón. Este procedimiento  consigue la congelación y destrucción de las células anormales de la piel. Se utiliza para eliminar diferentes lesiones cutáneas (queratosis actínicas, léntigos, verrugas víricas, etc.).

El objetivo del tratamiento es congelar y destruir las lesiones a tratar, respetando el tejido sano de alrededor de la lesión.

¿Cómo se realiza?

Habitualmente  se utiliza un aparato que permite dirigir un aerosol de nitrógeno líquido directamente sobre la lesión a tratar. Normalmente se consigue una congelación completa de la lesión al cabo de 5-20 segundos, dependiendo del tamaño de la misma.

A veces puede ser necesario realizar un segundo ciclo de congelación si la lesión es profunda. Durante la fase de congelación el paciente puede notar un dolor local de intensidad leve o moderada que desaparece a los pocos segundos de finalizar la congelación.

Crioterapia | Dermatología clínica
Ampolla

¿Cómo curar la herida después de la crioterapia?

Después de la aplicación de crioterapia puede aparecer rojez, hinchazón, e incluso, la formación de una ampolla en el área tratada. Es recomendable aplicar un antiséptico tópico y cubrir la herida con un pequeño apósito cada 12 horas durante 7-10 días.

Posteriormente se formará una costra que se desprenderá espontáneamente. Las heridas en la cabeza o el cuello pueden tardar hasta 6 semanas en curar y en los brazos y piernas puede demorarse un poco más.

Efectos secundarios

La crioterapia suele implicar un mínimo riesgo de complicaciones y efectos secundarios, que habitualmente son leves y bien tolerados. De manera similar a otras técnicas que implican la destrucción de tejidos, existe un cierto riesgo de formación de cicatrices y lesión del tejido sano de alrededor de la lesión. Otros efectos secundarios son la formación de ampollas (frecuente), sangrado (infrecuente), infección (infrecuente) y alteración en la coloración de la piel (infrecuente). Siempre es conveniente consultar al dermatólogo si la herida supura, es muy dolorosa o provoca fiebre.

En Dermatología Velázquez utilizamos una unidad de criocirugía de última generación llamada Brymill Cry-Ac; si quiere conocer más en profundidad el aparato puede consultar aquí todas sus características.

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